martes, 23 de abril de 2013

LA SALUD DEL HIGADO

Dra. Patricia Echeverria


¿Por qué escribir del Hígado en una columna de Ginecología Integrativa? La mayoría de las personas cuando piensan en el órgano Hígado, lo relacionan a un gastroenterólogo o más específicamente en un hepatólogo, algo alejado del ámbito de la ginecología, sin embargo, en este artículo intentaré mostrar la íntima relación entre el adecuado funcionamiento de este órgano y la salud femenina.

El Hígado es un órgano vital, sus funciones son múltiples y complejas, habitualmente las asociamos a los procesos digestivos, sin embargo su espectro de acción es mucho más amplio. Relatar en detalle todas las funciones hepáticas sería una enorme tarea, he sintetizado algunas de ellas:

Produce bilis que ayuda a descomponer las grasas en el intestino delgado para facilitar su absorción y también es una vía de eliminación de desechos. Produce  proteínas del plasma sanguíneo, interviene en el metabolismo de la glucosa, almacenándola en forma de glucógeno que posteriormente puede volver a convertirse en glucosa si el organismo lo requiere. Tiene un rol muy importante en la depuración en la sangre de drogas y sustancias tóxicas. Procesa la hemoglobina que resulta de la destrucción de los glóbulos rojos que salen de la circulación sanguínea con el fin de rescatar el hierro de esta molécula. Fabrica colesterol, proteínas transportadoras de lípidos y hormonas, proteínas que intervienen en el proceso de coagulación de la sangre y otras relacionadas con el sistema de defensa.

Existen condiciones patológicas del hígado que son muy evidentes, tales como hepatitis en sus distintas formas, tumores, cirrosis, me centraré en lo que es más frecuente y muchas veces no diagnosticado por evolucionar con signos menos evidentes, me refiero al Hígado Disfuncional o Hígado Lento. Los síntomas no son específicos: digestión difícil, hinchazón abdominal,  flatulencia, nauseas, alergias, erupciones cutáneas, cefaleas, cambios de humor, falta de concentración, insomnio, taquicardias, varices, alteración en regulación de la glicemia, fatiga.

Un aspecto de suma importancia es la relación del Hígado con el balance hormonal. 

Habitualmente cuando pensamos en hormonas femeninas, nos centramos en ovarios y su funcionamiento y es obvio ya que son los responsables de producirlas en su mayor proporción, sin embargo el Hígado es muy importante en el éxito de una adecuada regulación hormonal. Lo primero a considerar es que las hormonas se fabrican a partir del Colesterol y esta noble materia prima la sintetiza el Hígado. Las Hormonas son transportadas en la sangre por proteínas transportadoras que se fabrican en el hígado y  el que ellas sean o no activas depende de esta unión a proteínas, por lo tanto es otro aspecto en que el Hígado influye en la actividad hormonal. Cuando las hormonas deben ser eliminadas de circulación no lo pueden hacer directamente, previamente deben sufrir una transformación estructural la cual se produce  también en el Hígado. Si esta desactivación hormonal no ocurre adecuadamente puede ocasionar  que el organismo se vea con una mayor impregnación hormonal, dando origen a síntomas como mastalgia, retención de líquidos, cefaleas, alza de peso como estrategia del organismo para depositar estrógenos en el tejido graso. Todos estos procesos ocurren con las hormonas que nuestros ovarios producen y también con las hormonas  sintéticas que se administran en anticonceptivos y tratamientos de reemplazo hormonal en la menopausia. En el caso de hormonas sintéticas todos estos procesos cobran mayor importancia ya que tienen una mayor potencia que las hormonas sintetizadas por los ovarios. En este mismo caso se suma otro factor, los estrógenos tienen un efecto pro coagulante, es decir, favorecen la coagulación de la sangre  los naturales y los sintéticos y en el Hígado se regulan algunos factores de la coagulación.

El Hígado también juega un papel importante en el funcionamiento de la Glándula Tiroides, en él ocurre la conversión de T4 (tiroxina) a T3 (triyodotironina), esta última es la hormona biológicamente activa, por lo tanto un Hígado disfuncional también puede ser la causa de una alteración en el funcionamiento de la Tiroides y desde este punto de vista antes de indicar reemplazo hormonal, deberíamos asegurarnos de un adecuado funcionamiento hepático.

¿Que hace que el Hígado funcione deficientemente?
Son múltiples las causas, una de las más importantes es el consumo de medicamentos, la poli medicación es potencialmente dañina para el Hígado, solo por nombrar algunos: Paracetamol, Anticonceptivos, Corticoides, Nitrofurantoína, Aspartame (endulzante artificial).

Otro motivo muy frecuente es Resistencia a la Insulina, un estado pre diabético, que es responsable del Hígado Graso.

También la mala nutrición que lleva al desarrollo de un Intestino inflamado con alteración de la flora intestinal y que en forma retrograda afecta el funcionamiento hepático.
No hay que olvidar el estrés tan presente en la vida de la mayoría de las personas que también afecta al Higado.

¿Qué Hacer?
Toda estrategia de salud debe ser iniciada con una adecuada alimentación, es decir evitar el consumo de alimentos elaborados. Todos los productos industrializados tienen colorantes, preservantes, saborizantes, etc. substancias todas artificiales. La gran mayoría potencialmente toxicas, que deben ser eliminadas de nuestro organismo y adivinen quien es el responsable de hacerlo… nuevamente el Hígado. Evitar los azucares refinados, las grasas saturadas y consumir abundantes vegetales, frutas, pescados y carnes blancas. Existen dietas depurativas que se pueden usar por un tiempo determinado.

Indicar algunos suplementos, antioxidantes como Vitaminas y algunos oligoelementos como Selenio, Zinc, Hierro y muy importante es el aporte de Omega 3 de buena calidad. También el uso de fórmulas homeopáticas para activar las vías metabólicas del Hígado, modular inflamación y darle un soporte orgánico. Aliviar el intestino inflamado, el estreñimiento y la alteración de su flora bacteriana.

Por último la medicina china nos enseña que el Hígado impulsa, mueve y dispersa el CHI (energía) para todo el organismo, también lo hace con la energía emocional. Cuando está en buenas condiciones, una emoción puede ser experimentada intensamente y luego dejarla ir, fluyendo libremente, sin embargo en un Hígado enfermo las emociones se reprimen, quedan estancadas y congestionan no solo el Hígado sino también el Corazón.

lunes, 18 de marzo de 2013

MENOPAUSIA, ALGO MÁS QUE SOLO TOMAR HORMONAS


Dra. Patricia Echeverria

Para comenzar es necesario definir algunos conceptos.  Climaterio y Menopausia son dos conceptos que aunque relacionados no son sinónimos.

Menopausia es el cese permanente de la menstruación, debido a una falla ovárica permanente y fisiológica. En nuestro medio ocurre aproximadamente a los 50 años, con un margen de aproximadamente dos años. En sentido práctico, la menopausia es una fecha que marca la última menstruación en la vida de una mujer. Se considera precoz si aparece a los 40 años y se habla de falla ovárica prematura si es antes de los 30 años. En estos dos últimos casos es indispensable hacer un estudio acucioso para descartar otras causas mórbidas que puedan llevar a ausencia de menstruaciones.

Climaterio es un periodo de tiempo variable, que  hace la transición entre la etapa reproductiva y no reproductiva en las mujeres, se caracteriza por la aparición de algunas señales, tales como cambios en los patrones de sangrado menstrual, ciclos menos regulares, cambios en la calidad del sangrado y una serie de otros síntomas que más adelante detallaré.

El elemento central de todo es el descenso de la producción ovárica de las hormonas estrógenos, progesterona e inhibina.

Los síntomas que acompañan a los cambios del patrón de sangrado menstrual son: bochornos, es decir, una oleada de calor intenso y repentino que habitualmente afecta la parte superior del cuerpo, acompañado habitualmente de sudoración intensa, mareos, cefaleas, cambios de ánimo: irritabilidad, melancolía, trastornos del sueño, disminución de libido (deseo sexual), sequedad vaginal que puede llevar a otro síntoma como es dispareunia (coito doloroso), dolores articulares.

Afortunadamente, la aparición de síntomas no es la regla para todas las mujeres, hay estadísticas que informan que un 25% de las mujeres son sintomáticas. La intensidad es variable, desde solo molestias a mujeres que lo pasan muy mal debido a la gran intensidad especialmente de los bochornos.

Respecto a que ofrecer como tratamiento, el enfoque clásico ha sido el reemplazo hormonal, prolongando este tipo de  estímulo  por una cantidad de años variable, para así evitar los síntomas antes descritos. Se utilizan preparados con hormonas sintéticas de varios tipos y formas de administración. No me referiré a estos tratamientos ya que su  prescripción debe ser realizada bajo supervisión médica  atendiendo a las características específicas de cada paciente y porque personalmente  prefiero no indicarlos como primera opción.

Un aspecto muy importante a la hora de decidir que ofrecer a estas paciente, es considerar su contexto general, habitualmente mujeres alrededor de los 50 años en donde se suman otros temas de salud tales como hipertensión arterial, resistencia a la insulina, sobrepeso, sedentarismo, artrosis, insuficiencia venosa, entre otras.  En la mayoría de estas mujeres con estos diagnósticos, indicar un tratamiento hormonal es aumentar factores de riesgo. Además está todo lo relacionado con el potencial riesgo oncológico que una terapia hormonal puede acarrear.

Que hacer entonces?
En primer lugar deberíamos intentar modular los síntomas que habitualmente es lo que lleva a consultar a estas mujeres. Existen los llamados Fito estrógenos, que son compuestos químicos, no hormonales que se encuentran en los vegetales y que tienen forma y acción similar a los estrógenos. Los más conocidos son las  Isoflavonas y Lignanos. Soya y Linaza son las más representativas.  Estos Fito estrógenos  los encontramos en preparados farmacéuticos o  directamente como soja y linaza (teniendo cuidado de evitar la soja transgénica).

Existe además una amplia variedad de fórmulas homeopáticas que por sus componentes y diluciones son capaces de modular los diversos síntomas que acompañan este periodo de la vida, ejerciendo su efecto  a nivel del sistema inmunológico y dándole herramientas al eje hormonal para alcanzar un adecuado funcionamiento. La ventaja de este tipo de medicinas es que no tiene efectos potencialmente adversos, no aumentan riesgo de cáncer  y son muy bien tolerados.

Para lograr una mejor respuesta terapéuticas es muy necesario preparar adecuadamente el organismo, así la intensidad de los síntomas podrá disminuir y la eficiencia del tratamiento mejorar. En este punto cobra mucha importancia el funcionamiento del hígado, este órgano es el responsable de metabolizar los estrógenos entre otras muchas funciones. Debemos como estrategia hacer una desintoxicación hepática, no podemos olvidar que muchas de nuestras pacientes son poli medicadas, con alimentación que no siempre es la más adecuada, con tránsito intestinal lento, todos factores que pueden llevar a un bloqueo del adecuado funcionamiento depurativo del hígado.  Un hígado sano es el punto de partida para un adecuado funcionamiento hormonal.

Un concepto no muy conocido es el de Somatopausía, que es el proceso de pérdida de masa muscular (también llamada sarcopenia), esta condición lleva implícita un potencial deterioro de algunas funciones metabólicas, tales como pérdida de masa ósea, el hueso se nutre desde un adecuada masa muscular. Condiciones como resistencia a la insulina, diabetes mellitus e hipertensión arterial tienen mejor control cuando hay una buena cantidad de músculos y estos se mantienen activos.

Una condición muy habitual en nuestro tiempo es el estrés, el cual lleva a un aumento de una hormona llamada Cortisol, necesaria para la vida, sin embargo bastante perjudicial cuando está elevada más allá de lo fisiológico.

El cortisol elevado tiene varias consecuencias: contribuye al proceso de pérdida de masa muscular antes descrito ya que al elevarse, induce disminución de la hormona de crecimiento que estimula el desarrollo muscular. Por otra parte en el sistema nervioso central se producen estrógenos a partir de colesterol, mejorando funciones como la memoria, libido, sueño y control del apetito, el aumento del cortisol disminuye estas funciones en el cerebro. Todo lo anterior nos lleva a sugerir estrategias que disminuyan el cortisol, lo primero es procurar tener  amigable actitud  y conducta frente a la vida, es decir,  poder resolver situaciones difíciles en forma pro activa, con un pensamiento positivo, está demostrado que un pensamiento positivo es capaz de cambiar la bioquímica de nuestro cuerpo.  Realizar actividad física que aumente nuestra potencia muscular y que también nos conecte con un movimiento más pausado y sereno,  practicar Yoga, Pilates, Thai chi, son buenos ejemplos o simplemente darse un tiempo en la quietud de algún espacio para respirar conscientemente algunos minutos cada día.

La calidad y cantidad de  alimentos es muy importante, después de la menopausia existe  producción de estrógenos en las mamas, por lo tanto es importante evitar la obesidad en estas mujeres ya que podrían aumentar su riesgo de cáncer mamario.

El uso de algunos alimentos tales como resveratrol,  un antioxidante presente en las uvas y vino tinto, cúrcuma, arándanos y la suplementación con Omega 3,  ayudan a modular el efecto estrogenico.

Resumiendo, para cada paciente hay un enfoque a su medida, para todas,  una alimentación saludable, actividad física, suplementos alimenticios, manejo del  estrés. Para el alivio de los síntomas el manejo es personalizado, se puede utilizar formulas homeopáticas, Fito estrógenos y si el caso amerita hormonas sintéticas con una adecuada evaluación y seguimiento.

Por último quiero comentar con alegría que cada vez más observo en mi práctica clínica que las mujeres que comienzan a vivenciar esta etapa de sus vidas la enfrentan con una  mirada más bondadosa, asumiendo que es como traspasar un portal que las lleva a otra etapa de la vida, muy lejos del termino del camino lo que representaba en el pasado , más bien como el inicio de la segunda mitad de sus vidas y conscientes de que es un proceso para el cual existen estrategias amigables con nuestro cuerpo para aliviar aquellos síntomas que podrían incomodar.



  


lunes, 21 de enero de 2013

SINDROME DE OVARIO POLIQUISTICO


Dra. Patricia Echeverria

El síndrome de Ovario Poliquístico es un estado de anovulación crónica, es decir, falta de ovulación, por errática producción de hormonas ováricas producido por desregulación del eje hormonal Hipotálamo-Hipófisis-Ovario. Es una condición que afecta la calidad de vida y en algunos casos el aspecto reproductivo de quienes la presentan, sin embargo no es de riesgo vital. Se desconoce el evento inicial, pero parece ser multifactorial y poligénico.

Tres son los parámetros para el diagnóstico:
1º  Anovulación, es decir, ovarios que no ovulan regularmente, el espectro va desde la  falta completa de ovulación, hasta hacerlo de vez en cuando. Clínicamente se manifiesta por irregularidad del ciclo menstrual, en el sentido de ausencia completa de la menstruación o ciclos que aparecen con menor frecuencia de lo normal.

Hiperandrogenismo, que en palabras simples significa aumento de producción de hormonas masculinas. Todas las mujeres las producimos en cantidades pequeñas que no nos ocasionan síntomas. Esta mayor producción de andrógenos puede manifestarse clínicamente como aumento de vello corporal con características masculinas, aumento de peso y acné. En ocasiones solo se detecta en el laboratorio, sin verse reflejada como signos clínicos.

Ovarios de características poliquísticas. Este parámetro es el menos específico. De hecho un 30 % de mujeres sanas presentan este tipo de ovarios y el 14 % de las usuarias de anticonceptivos también.

Alrededor del 70 % de las pacientes con SOP presentan Resistencia a la Insulina, que es un estado alterado del metabolismo de los hidratos de carbono (azúcar y harinas refinadas). La asociación es más frecuente en mujeres obesas, sin embargo en mujeres delgadas aparece en el 20 a 30 % de los casos. Esta condición se considera un estado pre-diabético. 

No es del todo claro que es primero, sin embargo están bien descritas las alteraciones en la producción hormonal ovárica que induce el estado de hiperinsulinismo.

El diagnóstico se realiza primero con la sospecha clínica: mujeres con irregularidad menstrual, aumento de vello corporal, acné, aumento de peso especialmente en la zona abdominal, pigmentación oscura de pliegues, este último es signo de Resistencia a la Insulina. El laboratorio muestra alteraciones específicas en los niveles hormonales y la ecotomografía ginecológica completa el cuadro.

El SOP es uno de los diagnósticos que pueden llevar a la infertilidad, sin embargo con un adecuado manejo es posible corregirlo y lograr el anhelado embarazo.

En mujeres con desordenes de alimentación, el 20 a 30 % de ellas  presentan morfología ecográfica similar al SOP y ciclos menstruales irregulares. Estas mujeres no tendrían el SOP y el manejo en este caso es corregir el desorden alimentario y las consecuencias metabólicas que esa condición pudiera acarrear.

El tratamiento dependerá del momento en que se encuentre la paciente respecto de desear o no el embarazo, sin embargo para todas, lo primero es corregir las condiciones metabólicas asociadas. Si hay sobrepeso procurar como objetivo bajar de peso y para lograrlo es de mucha importancia incentivar una alimentación baja en el consumo de azucares refinados y grasas saturadas. El ejercicio físico es un pilar fundamental, aumentando la masa muscular mejora la sensibilidad a la insulina. Estos dos aspectos son muchas veces subvalorados y se le da un rol de preponderancia al uso de medicamentos para corregir el hiperinsulinismo, sin embargo, lo que realmente puede mantener a una mujer en un estado armónico en su metabolismo es una adecuada alimentación y un patrón de ejercicio mantenido en el tiempo.

Clásicamente en mujeres que no buscan el embarazo al momento de la consulta, la manera más común de corregir los síntomas de irregularidad menstrual, acné e hirsutismo (vellos de tipo masculino), es el uso de anticonceptivos, estos no corrigen el problema, solo mejoran los síntomas. Dependiendo del tipo de paciente es la elección del anticonceptivo. Los hay con mayor o menor capacidad de corregir los efectos androgénicos, todos ellos corrigen eficazmente la irregularidad menstrual. Una alternativa en pacientes muy jóvenes que aún están en etapa de crecimiento es usar Espironolactona, es un diurético con efecto anti androgénico.

En pacientes con interés reproductivo el tratamiento se centra en inducir ovulación, para ello existen protocolos específicos que ginecólogos dedicados a la infertilidad manejan muy adecuadamente.

Desde la mirada de la Medicina Biorreguladora el énfasis es siempre corregir el estado alterado del metabolismo, equilibrar el metabolismo de la Insulina, incentivar el mantener un peso adecuado y fomentar el ejercicio físico en forma regular, lleva a disminuir el estado de inflamación crónica persistente, lo que da mejores posibilidades a los ovarios para un funcionamiento armónico. Pueden utilizarse formulas homeopáticas para ayudar en este proceso y también para corregir síntomas como el acné e irregularidad menstrual y en pacientes que intentan embarazo se les puede apoyar en mejorar las condiciones generales: drenaje de toxinas, modular inflamación, soporte de nutrientes, etc.

Siempre las mejores opciones se logran integrando la mirada convencional con la mirada integrativa.

jueves, 15 de noviembre de 2012

INFECCION URINARIA


Dra. Patricia Echeverria


Infección Urinaria,  también llamada Cistitis o Enfriamiento, es una enfermedad que nos afecta a nosotras las mujeres mucho más que a los hombres. Se trata de la aparición de microorganismos, habitualmente bacterias en las vías urinarias que en condiciones normales el sistema urinario está libre de su presencia. El microorganismo más frecuente es una bacteria llamada Escherichia Coli proveniente del intestino. Los síntomas habituales son, dolor al orinar, especialmente al finalizar, necesidad de orinar más seguido, urgencia urinaria, orinar pocas cantidades con gran necesidad de hacerlo, orina de mal olor y/o turbia y en casos menos frecuentes incontinencia urinaria, es decir escape de orina sin poder controlarlo. Estos síntomas están presentes cuando la infección está localizada en las vías urinarias bajas, es decir vejiga y uretra. Cuando la infección progresa por no ser tratada oportunamente o por tratarse de un microorganismo más agresivo o porque el sistema de defensa del organismo no funciona en forma optima, la infección puede ascender y comprometer los riñones. Esta condición es llamada Pielonefritis Aguda, aparecen síntomas de compromiso general tales como fiebre, dolor en el dorso a nivel de los riñones, nauseas, eventualmente vómitos y malestar general. Afortunadamente esta situación no es la más habitual.

Hay varios factores que nos predisponen a las Infecciones Urinarias, anatómicamente las mujeres tenemos la uretra corta, a diferencia de los hombres, esto y la proximidad de los orificios de la uretra y el ano facilitaría la llegada de las bacterias a la vejiga. Como ya mencioné anteriormente los microorganismos  vienen del tubo digestivo y otro factor que nos predispone es que las mujeres en general padecemos más de transito lento, condición que selecciona y concentra bacterias mas agresivas. Las técnicas de aseo genitourinarias son importantes. El frio es otro factor que debilita los mecanismos intrínsecos de defensa de todas las mucosas incluidas las urinarias, es por esto que coloquialmente se habla de “Enfriamiento” refiriéndose a la infección Urinaria.

El diagnóstico se sospecha por la aparición de los síntomas y se confirma con un examen de orina en donde se realiza un cultivo que muestra el microorganismo causante y además permite saber cual es el antibiótico adecuado. Todo lo anterior se refiere a la situación más habitual en el contexto de las infecciones urinarias, es decir, un evento esporádico, sin embargo hay dos situaciones que escapan a este comportamiento: las Cistitis no infecciosas y las Infecciones a repetición.

La Cistitis no infecciosa llamada también Intersticial o Trigonitis es una inflamación de las paredes de la vejiga no originada en una colonización bacteriana. Los síntomas son iguales a los de una infección y solo al realizar el cultivo de orina que demuestra la ausencia de bacterias se establece como posibilidad diagnóstica. Tiende a ser intermitente. Entre los factores desencadenantes está el estrés y en este sentido tendría una similitud con el Colón Irritable y otros factores tales como alergias, alimentos acidificantes y uso de diuréticos.
En algunas mujeres los eventos de infecciones  se presentan ya no esporádicamente sino como  episodios repetitivos y para algunas de estas las Infecciones Urinarias  aparecen con bastante  frecuencia luego de haber tenido relaciones sexuales. En estos casos es necesario descartar causas anatómicas y funcionales que predispongan a esta situación, la mayoría de las veces no se logra identificar una causa de este tipo. Los tratamientos convencionales apuntan al uso de antinflamatorios, antiespasmódicos y antibiótico profilácticos, es decir, tomar una dosis diaria por varios meses para hacer prevención en aquellos casos de infecciones recurrentes.

¿Cual es el aporte de un manejo biológico en todas estas pacientes?  Lo primero y mas importante es el concepto de mejorar el terreno, significa el estado general de la paciente, en esto es de mucha importancia la salud de nuestro intestino, ya que las bacterias vienen de ahí. Entonces un objetivo relevante es tener un intestino sano, lo que implica un transito intestinal normal, que se facilita con una alimentación rica en vegetales, frutas, pescado, carnes blancas, cereales integrales y restringida en azucares refinados y lácteos, estos dos últimos por su efecto pro inflamatorio. También es importante la ingesta de abundante agua y la administración de prebióticos, que son bacterias sin poder patógeno que permiten mejorar nuestras defensas al equilibrar nuestra flora intestinal. Todo lo anterior disminuye el estado inflamatorio del organismo, lo que se traduce en mejoría del funcionamiento del sistema de defensas y atenuación de las manifestaciones inflamatorias de la vejiga. Con formulas de Homotoxicología (Homeopatía Alemana) se puede ayudar al sistema urinario a eliminar toxicidad, modular inflamación y aliviar síntomas y también hay formulas que ayudan a defendernos de las bacterias. Otra estrategia que cada vez más se utiliza es extracto de Cramberry (arándano) por su efecto de prevención de infecciones,  gracias a la Proantocianidina sustancia que evita la adhesión de bacterias a las mucosas urinarias.

Otro aspecto a considerar es el manejo del estrés, especialmente en la Cistitis Intersticial, promoviendo conductas que apunten en este sentido, actividades recreativas, actividad física en especial aquellas que lleven a un estado de mayor relajo y contacto con un ritmo más pausado (Yoga, Pilates, Tai Chi).

En aquellas pacientes en que la recurrencia de sus infecciones está asociada a actividad sexual, es importante señalar que la infección no se considera de transmisión sexual, es decir, las bacterias no serian trasmitidas sino  que el coito a través de un efecto mecánico actuaría como vehículo de las bacterias propias de la mujer. Recomendaciones de aseo adecuado, evacuar la orina antes del coito y evitar enfriarse son útiles, sin embargo es importante pensar que también podría tratarse de un síntoma asociado a un bloqueo emocional vinculado a la sexualidad. Los profesionales a cargo siempre nos deberíamos plantear la eventualidad de ese origen al enfrentar a una paciente con esta dificultad y ponderar cuidadosamente la historia con el propósito de ofrecer una posibilidad de alivio.



lunes, 1 de octubre de 2012

MIOMATOSIS UTERINA



Es un tipo de tumor hormono dependiente, es decir su crecimiento y aparición depende de la presencia de estrógenos y progesterona, especialmente de estrógenos. Existe una sobre expresión de los receptores para estas hormonas en el tejido uterino y estaría condicionado genéticamente. En alrededor del 40 % de los casos existe el antecedente familiar directo.

El diagnóstico se sospecha por la historia clínica y el examen pélvico, es fácilmente confirmado mediante el examen de ecotomografía, en general técnicas mas complejas no son necesarias y solo están reservadas a casos especiales. El tratamiento clásico se puede dividir en dos tipos: médico y quirúrgico. El tratamiento médico a su vez es de dos tipos: sintomático usando algunos anti inflamatorios como nimesulida y acido mefenámico para disminuir la intensidad del sangramiento (hasta un 30 % menos) y el dolor asociado. Y un tratamiento medico pre quirúrgico utilizando los llamados análogos GnRh,  su finalidad es disminuir el tamaño de grandes miomas para facilitar la cirugía, es un tratamiento de alto costo económico y de muy incomodos efectos colaterales, ya que induce un estado de menopausia con todas sus implicancias. La cirugía es el tratamiento clásico, en algunos casos puede ser conservadora, es decir, solo se extrae el o los miomas conservando el útero, en muchos otros casos especialmente en mujeres que ya han tenido hijos se realiza histerectomía, es decir se saca todo el útero. Existen otras técnicas más sofisticadas que en nuestro medio aun no se disponen por lo que no me referiré a ellas.

Que propone la medicina de bio regulación en esta patología? Lo primero es intentar un proceso de retorno, en este enfoque la miomatosis es una enfermedad crónica en fase de deposición, es decir, las homotoxínas que corresponden a cualquier substancia  natural o sintética nociva para el organismo, se acumulan y depositan en  la matrix extracelular, impregnándose en ella y comenzando a formar parte del tejido, en palabras mas simples se forman depósitos de toxinas.  Con este planteamiento el punto de partida es la alimentación, reducir el consumo de alimentos industrializados, bebidas carbonatadas ya que contienen alto contenido de colorantes, preservantes y saborizantes consideradas sustancias tóxicas, evitar grasas saturadas, azucares refinados,  todo tipo de dulces y harinas blancas, lácteos, cerdo, estos últimos son alimentos pro inflamatorios que ayudan a la oxidación, por lo tanto promueven el envejecimiento y degeneración celular. El segundo paso es drenar toxinas y el consumo de vegetales, fruta y abundante hidratación ayuda mucho, también la utilización de formulas homeopáticas que favorezcan el drenaje linfático, renal e intestinal. El tercer paso es bajar el nivel de inflamación celular para lo cual la alimentación es importante, la suplementación de Vitamina E y Omega 3, el uso de un medicamento modulador de la inflamación como el Traumeel es de gran ayuda. Mas específicamente se pueden utilizar preparados homeopáticos antihomotóxicos para corregir el eje hormonal, dar soporte estructural a través de preparados de tejidos específicos, activar procesos enzimáticos bloqueados, etc. Todos estos medicamentos modulan el sistema inmunológico induciendo una respuesta desde el propio organismo y exento de efectos adversos. Otra posibilidad terapéutica es sumar el uso de Terapia Neural que actúa través del sistema nervioso reordenando la información, lo que da una posibilidad de transformación.

Por último no podemos olvidar los aspectos emocionales asociados a esta patología, la maternidad y la sexualidad son temas  que a todas las mujeres nos tocan de una u otra forma, para algunas un dolor asociado a estas experiencias puede ser el punto de partida, tal vez la expresión de un útero que quiere crecer en gestación y que no logra su propósito. No es mi intención generalizar en estos sensibles aspectos, solo destacar que es muy necesario preguntarse que dolor, conflicto o tema no resuelto puede haber en lo profundo, mas allá de lo que muestra una ecografía o un síntoma físico.

El tratamiento biológico implica tiempo y dedicación, no hay garantías de éxito, sin embargo, es un camino que permite mejorar la calidad de vida. No es para todos los casos, muchas veces, por lo avanzado del proceso la cirugía es la única alternativa y representa la opción mas ecológica para la paciente dada su condición.

martes, 21 de agosto de 2012

Constipación: territorio fertil para la patología

                                                                                                                Dra. Patricia Echeverria


Es tan recurrente la situación, al preguntar a las pacientes si tienen algún síntoma digestivo, la respuesta es no, o al insistir un poco mas  ¿tienes alguna dificultad con tu transito intestinal?, sorprendentemente la negativa sigue siendo bastante común. Y con una pregunta aún más especifica ¿con que frecuencia obras?, solo entonces aparece la verdad.

Aquello que para un alto porcentaje de mujeres resulta “normal”, una frecuencia de día por medio, dos veces a la semana, una vez por semana o incluso peor, en general no lo comunican como problema, sin mencionar además otro síntoma asociado, la distensión abdominal que solemos denominar como “hinchazón”, que se va instalando a lo largo del día. Vamos por la vida así, sin conciencia de que un transito intestinal lento es un problema importante de salud, más aún cuando aparece en televisión avalado por una bella, famosa y exitosa mujer, para la cual el problema se resume en un asunto estético y la solución en consumir un yogurt.

¿Que tiene que ver este intestino lento con ginecología?... Mucho más de lo que se pudiera imaginar.

El transito intestinal lento es causante de un fenómeno inflamatorio exacerbado en el lumen intestinal, como consecuencia del aumento de bacterias mas agresivas que las usualmente presentes en este. Si el fenómeno persiste da origen a lo que se denomina síndrome de intestino permeable, que trae asociado la aparición en el torrente sanguíneo de sustancias tóxicas propias de los procesos de excreción. Estas sustancias pueden generar reactividad en el resto de los tejidos, que se expresa en un nivel de inflamación aumentado.

Un motivo de consulta muy frecuente en ginecología es el flujo genital persistente y/o recurrente. Habitualmente mujeres poli medicadas en las  que a pesar de múltiples tratamientos, el problema no se resuelve. Muchas veces esta situación es el reflejo de esta flora intestinal desbalanceada ocasionada por un intestino disfuncional e inflamado, junto a  la reactividad que esto provoca en órganos pelvianos vecinos. En todas ellas, el manejo que va a la raíz del problema es mejorar el terreno, lo que significa rehabilitar el intestino, es decir, re educar la alimentación, en este punto dos recomendaciones importantes : la primera,  puede a primera vista parecer bastante alejada del sentido común, como es evitar el consumo de leche y todos sus derivados, la segunda, reducir significativamente la ingesta de azucares refinados, para lo cual existe mucha resistencia debido a la “adicción” bastante generalizada especialmente entre las mujeres a este tipo de alimentos.

Otros aspectos importantes, fomentar la hidratación, drenar las toxinas  y modular el fenómeno inflamatorio. Todo lo anterior se puede manejar con medicinas naturales y si el caso lo amerita  usar medicamentos antibióticos o anti hongos. Sin embargo lo más importante es mejorar las condiciones locales para que la propia inmunidad de la paciente se pueda hacer cargo y evitar así la cronicidad.

Otro problema que es motivo de consulta habitual es el dolor pélvico crónico o agudo, y que luego de realizar múltiples exámenes buscando posibles causas, no se logra precisar su origen. En muchos de estos casos su punto de partida se da en el intestino y el mejoramiento del terreno nuevamente es la estrategia más adecuada en vez de centrarse solamente en el manejo del dolor.

Síntomas tales como poli artralgias (dolores articulares múltiples), disfunciones hormonales, baja capacidad de concentración y memoria, todos ellos bastante frecuentes en la consulta ginecológica, pueden estar asociados a este síndrome de intestino permeable y por lo tanto poner énfasis en prevenirlo y tratarlo es de suma importancia en la salud de todas las personas.                                 

jueves, 19 de julio de 2012

GINECOLOGÍA INTEGRATIVA

Dra. Patricia Echeverria
 
El concepto de Ginecología Integrativa es concebido de manera variable dependiendo desde que paradigma de lo humano se esté hablando. No es una especialidad médica como tal, más bien es un enfoque ampliado de la ginecología convencional. 

A partir de su denominación cabria preguntarse que aspectos se integran, de que manera y que utilidad tiene dicha integración. Para poder responder estas y otras preguntas, creo necesario mostrar cual ha sido mi camino para llegar a posicionarme como una médica ginecóloga con la pretensión de ser integrativa. 

Egresé como Medico Cirujano desde la Escuela de Medicina de la Universidad de Chile en 1990, con la firme convicción que me especializaría en Ginecología-Obstetricia. En 1997 recibí la certificación de especialidad y desde entonces mi desempeño laboral ha sido en el ámbito ginecológico. Durante varios años el enfoque convencional de la medicina me pareció suficiente, sin embargo llegó un tiempo en que desde el trabajo clínico con las pacientes comenzaron a emerger preguntas que el saber tradicional del mundo académico no me respondía satisfactoriamente. A partir de esas inquietudes comencé un desarrollo paralelo al mundo clásico de la medicina, buscando nuevos enfoques con los cuales pudiera ayudar a aliviar sus dolencias.

Aprendí que quien lidera el proceso de sanar es el propio paciente y que el médico es un acompañante que lejos de ser el actor principal, más bien debería plantearse el objetivo de “cuidar” al paciente. Cada ser humano tiene en sí mismo la potencialidad de autosanación y un enfoque más holístico debería estar orientado a brindar al paciente los elementos para que desde la sabiduría de su propio cuerpo pueda iniciar este proceso. En esa dirección es relevante mostrar los recursos que habitan en la persona que viene con una dificultad a solicitar ayuda y que desde su padecimiento no ha sido capaz de ver y por lo tanto de utilizar en su propio beneficio.

Aprendí que el centro del quehacer médico no debería ser la enfermedad, sino un ser humano enfermo y que en este contexto no aplican los protocolos estrictos, cada persona tiene una historia. Que si es integrada, se facilitan los procesos de sanación.

Ginecología Integrativa para mi es sumar al uso convencional de la medicina clásica con toda su experiencia y sabiduría,  sin olvidar ni minimizar todo ese aprendizaje, otras herramientas no convencionales.

Mi recorrido personal me orienta a complementar la mirada médica tradicional con otros saberes, como es el caso de la  Sintergética, que es una síntesis de medicinas energéticas, la Homotoxicología y la Terapia Neural. Estas dos últimas disciplinas son parte de la Medicina Biológica, un tratamiento que tiene por objeto activar las defensas del propio organismo, favoreciendo de esta manera los procesos de autosanación. Tratar biológicamente no significa solamente abordar al organismo enfermo, sino al paciente en su totalidad, como una unidad cuerpo, mente y alma.

Homotoxicología en palabras simples es Homeopatía de última generación. La Terapia Neural apunta a modular el sistema nervioso, ya que este, al ser el integrador de órganos y tejidos y estar ampliamente distribuido en todo el organismo, puede extender la información de una perturbación local hacia la totalidad. La Terapia Neural busca sanar estas perturbaciones eliminando los bloqueos que ellas inducen, mediante la aplicación de un anestésico local (habitualmente procaina) a bajas concentraciones, en sitios en donde el sistema nervioso ha sufrido algún trastorno.

Considerando la integralidad de las pacientes algunas veces hago uso de otros saberes que extraigo  de mi saquito de herramientas adquiridas en este viaje personal, como es el caso de la  Programación Neurolingüística y Constelaciones Familiares, estas  últimas mas enfocadas en el área psicoterapéutica.

Desde esta mirada integrativa de la salud femenina en los próximos artículos abordaremos una mirada diferente sobre temas como infecciones, dolor pélvico, trastornos hormonales, procesos inflamatorios,  entre otros, todos temas que nos importan a nosotras las mujeres.